Yanel Arce es madre de un joven de 16 años quien juega al fútbol en 3ra División de Sportivo.

El 29 de mayo en un partido ante La Esperanza sufrió prácticamente una pulverización de los huesos de su nariz, lo que perjudica si salud, ya que debe operarse y colocarse una prótesis para poder respirar bien.

“A mí hijo le pegaron una piña en un partido contra La Esperanza. En un tiro libre, sin mediar palabras le dieron una trompada, y por ende tenía toda la cara llena de sangre”.

“Mí hijo perdió el conocimiento mientras el partido siguió su curso, sin que se cobrara nada. Mí hijo estuvo varios minutos tirado en el piso, y nadie cobro nada ni se acercó”

“Me lleve a mí nene de la cancha yo, y gracias a un papá que me llevo en auto hasta el hospital con mí hijo con la cara destrozada”

“Lo que yo estoy esperando es que el club se haga cargo de los gastos. La única que me ayudó hasta hoy fue Verónica Pena, pero la subcomisión de fútbol no se hizo cargo de nada, ni tampoco las padres del jugador que golpeó a mí hijo, a quienes tengo identificados”.

“No volvió a entrar a una cancha desde mayo, ni a hacer educación física, se lleva una materia porque tuvimos que viajar todos los viernes por la consulta”

“El seguro ahora no se hace cargo, la subcomisión tampoco. En su momento nos corrieron con que el club no tiene plata, que el club está fundido. Ahora están haciendo obras en las instalaciones, pero no hay plata para mí hijo.